Iglesia San Sebastián de Pradorramisquedo

San Sebastián de Pradorramisquedo, construido o reedificado en el año 1802 según consta en una inscripción de su imafronte, sería un templo de estilo tardobarroco común y anodino sino fuera por su fabulosa espadaña. Mirándola parece que el mismo Castelao se inspiró en esta aldea rayana cuando escribió en el Sempre en Galiza (1944) sobre el hogar patrio:
“Para unos la Tierra es la pequeña cuna en que nacieron: apenas un hermoso valle, que tiene un río de plata, unas casas que humean, un campanario en forma de lanza y un cementerio donde duermen sus abuelos”.
 
De planta rectangular y una sola nave, el templo consagrado al santo mártir nacido en Narbona (Francia) merece loa y elogio, fundamentalmente, por la sorprendente estilización y la extraordinaria altura de su torre. Dividida en dos cuerpos, el principal aparece enmarcado por dos pilastras lisas, abriendo en su interior un doble hueco alto y bien proporcionado bajo arcos de medio punto peraltados. Sobre él, una cornisa volada sirve de base a un edículo rectangular flanqueada por pináculos y finalizada en un frontón partido de inspiración barroca que opta por el arco apuntado como coronación.

El retablo barroco que se levanta en el altar mayor –de labra popular– es el único que luce en el interior de un templo que, en 2007, sufrió el robo de una valiosa talla de Sano Antonio datada en el s.  XVIII y de dos tablas con las imágenes de San Pablo y San Pedro.

Ramón Otero Pedrayo escribió en 1962: "los relieves de 1.600 lo acompañan en la entrada en los marcos de la Galicia por las  impresionantes soledades de Prado Ramisquedo".
 
...Situada cerca del río Bibey en una montaña y circuida de grandes peñascos, que imposibilitan la entrada del pueblo, a no ser por el lado del r.; el Clima es frio, pero sano” (...) “El Terreno es áspero y fragoso, habiendo a las inmediaciones de la población algunas pequeñas vegas. Produce:centeno, patatas, legumbres, leña de roble y pastos; se cría ganado vacuno, de cerda, lanar y cabrío, y caza de varias especies. Población: 16 vecinos, 80 almas...”
 
Pascual Madoz (1845)